
El libre albedrio, esa posibilidad de elegir libremente solo respondiendo a nuestra voluntad, ha sido tema de debate en los más variados ámbitos, desde la psicología hasta la religión, pasando por la política, las ciencias, etc.
¿Existe realmente la posibilidad de elegir libremente? La verdad es que sí y que no. Por un lado no somos absolutamente libres de decidir, pues desde que nacemos hasta que morimos nuestras decisiones se encuentran orientadas por distintos factores sociales, económicos, políticos, etc. que nos permiten vivir en Sociedad.
Pero hay que reconocer que existen situaciones o cuestiones sobre las cuales cada persona tiene una postura y que ha de ser respetada mientras estas no sean contrarías o afecten la convivencia social, seria pues un supuesto del ejercicio del libre albedrio.
Un ejemplo de la limitación a nuestra libertad de decidir se presenta en la provincia de Santa Fe, en la cual luego de la reforma política que se llevo a cabo hace unos años, se implemento lo que se conoce como “Elecciones Internas Primarias Obligatorias”, según las mismas, han de concurrir a las urnas todos los habitantes de la provincia habilitados para votar, quienes deberán elegir entre los distintos candidatos de los partidos políticos a uno quien será aquel que los represente en las elecciones definitivas.
Esta normativa, claramente afecta nuestro libre albedrio, ya que no tiene sentido o justificativo valedero que una persona que no está afiliada a un partido político o que no tiene simpatía por alguna agrupación, deba de manera obligatoria concurrir a dirimir una contienda interna, ajena y de la cual no tiene interés en participar. Claramente esto se resolvería disponiendo la obligatoriedad de las elecciones internas para aquellas que son afiliados a las agrupaciones políticas, y el carácter voluntario para aquellos que no.
Otro ejemplo de cómo se cercena nuestra voluntad de decidir, es aquel supuesto que se relaciona con el consumo personal de estupefaciente o alucinógenos, que por suerte hoy día varios fallos judiciales están reviendo la postura sobre considerar como delito a estas conductas privadas. Lo lamentable es que durante mucho tiempo las autoridades tomaban (algunos hoy lo siguen haciendo) resoluciones en base a criterios personales desconociendo la letra de la ley, principalmente nuestra Constitución Nacional, sin atacar el verdadero problema.
Existen un sin número de ejemplos por citar además de los anteriores, como ser Aborto, Eutanasia, etc., donde nuestra voluntad de decidir es flagelada sin fundamente alguno. No se está considerando que muchas veces el querer de la mayoría no siempre es el querer del particular, pues es aceptable que el querer del primero se imponga por sobre el segundo cuando se trate de cuestiones necesarias para la convivencia, pero no cuando se trata de cuestiones en donde se beneficia a unos pocos o por el hecho de imponer simplemente.
Lo importante es que cada uno sépanos el rol que tenemos, el lugar que ocupamos, y asumamos las consecuencias de nuestros actos, sin interferir en las decisiones de los demás, salvo que estas afecten la paz social.
“El destino, como yo te dije es el resultado del ejercicio de tu libre albedrio. Al ejercitar tu libre albedrio en el pasado, tú trajiste el destino resultante. Al ejercitar tu libre albedrio en el presente, quiero que elimines tu pasado si te duele, o añadir si lo encuentras agradable. En cualquier caso bien sea para adquirir más felicidad o reducir la miseria, tu tienes que ejercitar tu libre albedrio en el presente”.
Chandrashekhara Bharati Swaminah en Dialogos con el Gurú
Saludos desde el Horno.
melman General, Opinion Albedrio, Consumo, Destino, Libremente, Primarias, Santa Fe
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